Instituto de Cirugía Plástica y de la Mano

Drs. Alonso y Mateos

Teléfonos:  983 208 400 / 616 470 740
Email: att.cirugiaplastica@yahoo.es

Instituto de Cirugía Plástica de la Mano,
Drs. Alonso y Mateos

Teléfonos: 983 208 400 / 616 470 740
Email: att.cirugiaplastica@yahoo.es

CIRUGÍA REPARADORA DERMATOLÓGICA PARA QUEMADURAS

Especialidad quirúrgica

Una quemadura es una lesión de la piel o los tejidos blandos que conlleva la destrucción de los mismos. Están propiciadas por diversas causas como llamas, líquidos calientes, sustancias químicas, electricidad, sol o radiación.

Las escaldaduras por líquidos calientes y vapor, los incendios en edificios y los líquidos y gases inflamables son las causas más comunes de las quemaduras.

A nivel clínico, las quemaduras pueden clasificarse en 3 grupos:

Quemaduras de primer grado: dañan solamente la capa externa de la piel y se manifiestan como un eritema de la zona afecta. Curan por sí solas con tratamientos no especializados como la hidratación.

Quemaduras de segundo grado: dañan no solo las capas superficiales de la piel (epidermis) sino también la dermis y se manifiesta con la aparición de ampollas. Dependiendo del grado de profundidad, pueden curar por sí misma mediante curas especializadas o requerir tratamiento quirúrgico.

Quemaduras de tercer grado: destruyen toda la piel y los tejidos que se localizan debajo de ella. Requerirán tratamiento quirúrgico en prácticamente 100% de los casos.

Las quemaduras generan una alteración de la barrera cutánea aumentando el riesgo de infecciones y generando dolor. El manejo de las mismas depende de la causa, la profundidad, la superficie, la localización… por ello, deben ser valoradas por Cirujanos Plásticos.

El objetivo es recuperar la capacidad funcional y estética de la zona. Para lograrlo se pueden emplear distintas estrategias:

 Tratamientos tópicos: para las quemaduras superficiales con capacidad de curar por sí mismas, las curas con pomadas son en general suficiente para resolver el problema. Este tratamiento suele implicar un periodo de curación más largo pero evita la cirugía.

Tratamientos quirúrgicos: si la profundidad o la extensión de la quemadura no permiten el manejo conservador de la misma, es necesario recurrir a la cirugía. En primer lugar, será necesario retirar todo el tejido quemado (desbridamiento). De esta manera reducimos el riesgo de infección de la quemadura y preparamos la zona para la cobertura. El siguiente paso es tapar ese defecto que no generará el tejido que falta por sí mismo cubriéndolo con tejidos sanos de otras zonas (cobertura). Este objetivo se puede lograr de tres maneras; mediante cierre directo, injertos o colgajos.

Cierre directo: consiste en afrontar mediante suturas los bordes de una herida. Este tipo de reconstrucción es poco frecuente debido a que las dimensiones de la lesión no suelen permitirlo.

Injertos: Consiste en mover las capas que conforman la piel (todas ellas o solo las más superficiales) y colocarlas sobre el defecto. Es la técnica quirúrgica más sencilla para el manejo de las quemaduras pero requiere que la zona donde se coloca el injertos (lecho) esté bien vascularizado y sin tejidos nobles expuestos (hueso, tendones…). Es una cirugía sencilla y breve que se puede realizar con anestesia local aunque implica una inmovilización del lecho de mínimo 7 días. Es poco dolorosa aunque la zona de la que se toma la piel puede resultar molesta (picor) los primeros días.

Colgajo: cuando la quemadura es tan profunda que no hay tejido sano rodeando las estructuras importantes (hueso, tendón) o está localizado en zonas con alta demanda funcional (ej: planta del pie), puede que el injerto no sea la mejor opción. En estos casos pude ser necesario mover áreas completas de tejido al defecto. A esto, se le denomina colgajo. Esta área de tejido no depende del lecho en el que se ponga, sino de sus propios vasos. Habitualmente se emplea el tejido circundante a la lesión que se moviliza para cerrar el defecto (colgajo local). Cuando el defecto es muy grande o se carece de tejido alrededor, puede ser necesario traerlo de zonas alejadas del defecto (colgajo libre).

Todas las técnicas previamente mencionadas se pueden asociar para lograr resolver las consecuencias de la quemadura. La indicación correcta y el empleo de todo el arsenal de técnicas es lo que definirá el resultado final.

Tras la reconstrucción de los tejidos blandos perdidos, es fundamental continuar con los cuidados postoperatorios. En el caso de los injertos es importante evitar la presencia de hematomas mediante un vendaje discretamente compresivo, considerar la conveniencia de antibióticos sistémicos o tópicos para disminuir el riesgo de infección, la inmovilización con férula, así como la revisión y cura cuidadosa de las zonas intervenidas. En el caso de los colgajos, las vascularización es el punto crítico por lo que el vendaje nunca debe oprimir y se debe supervisar periódicamente la correcta coloración de los tejidos.

Solicítenos cita para la primera consulta

Contacte con nosotros y le daremos cita para estudiar su caso de forma personalizada.

Tlf: 983 208 400 / 616 470 740
o escríbanos a: att.cirugiaplastica@yahoo.es

La cirugía reparadora dermatológica para quemaduras que realiza la clínica de cirugía plástica del Dr David Alonso Peña y el Dr José Ignacio Rodríguez Mateos en Valladolid, consiste en la recontrucción dermatológica a raiz de quemaduras y abrasiones en la piel.

Casos clínicos

Para ver en detalle cada caso pulsa sobre las imágenes inferiores.

© 2020 - Instituto de Cirugía Plástica y de la Mano | Alonso - R. Mateos
Cirugía de mama, cirugía de mano, contorno corporal, cirugía facial,
medicina estética en Valladolid